Señor, ábreme los labios y mi boca proclamará tu alabanza

8 septiembre, 2024

Meditación:

Jesús realiza acciones simbólicas para curar al sordomudo: separa de la multitud, toca con los dedos, pone salida, eleva los ojos al cielo, suspira… Necesitamos el encuentro personal con Cristo, ahí nos comunica la nueva vida; al dejarnos tocar por sus dedos hace una nueva creación; el poner saliva simboliza la nueva Vida; el suspirar, nos infunde su Espíritu.

El “ábrete” es la orden que da al mal espíritu para echarlo y permitirnos escuchar y alabar a Dios. Cuando nos cerramos sobre nosotros mismos y entramos en el mutismo, nos incapacitándonos para el encuentro con los otros y con Dios.

Nuestra vocación es la escucha de la Palabra y el agradecimiento por las bendiciones que recibimos constantemente. Si atrofiamos estas prácticas, caminamos hacia la inmadurez afectiva. En el encuentro personal con Cristo siempre se nos comunica al corazón.

Oración: Señor, ábreme los labios y mi boca proclamará tu alabanza.

Contemplación: 

  • Necesito escucharte… vivir de la confianza de tu presencia, ayúdame a…

  • «Yo te llevo a mi Corazón, escucha la voz de mi amor».

  • Quiero proclamar tu Nombre y darte gracias por tu amistad.