Señor, te entrego mi libertad, solo soy tuyo

20 noviembre, 2024

Meditación:

Dios a todos nos ha dado cualidades o talentos que estamos llamados a acrecentar, poniéndolos al servicio de los demás. No nos exige nada extraordinario… sólo que nos pongamos en acción. Además, los talentos nos los ha dado Él, nosotros sólo tenemos que actuar; el principio de bondad está en nuestro corazón… sólo es preciso entrar en comunión con los otros.

El miedo, el hedonismo, la pereza, la falta de compromiso, la comodidad… hacen que nos paralicemos y perdamos la capacidad de alegrarnos y vivir felices, que son frutos del bien obrar. Cristo no nos pide un crecimiento desmedido… sólo que hagamos lo que está a nuestro alcance.

Guardar los talentos habla de ignorar el don de Dios en nuestra vida, viviendo en la lamentación y de indiferencia frente a las necesidades de los otros. Aunque parezca poco lo que podemos hacer, tenemos la seguridad que el Espíritu hace el resto.

Oración: Señor, te entrego mi libertad, solo soy tuyo. 

Contemplación: 

  • Veo mis cualidades… me comparo,… soy crítico… pero no hago nada.

  • «Yo te necesito para que lleves a los necesitados el bien que te he dado».

  • Gracias porque me bendices… y soy instrumento del Espíritu.