Señor, solo soy tuyo, quiero vivir para Ti

22 noviembre, 2024

Meditación:

El templo de Jerusalén era el lugar de encuentro entre Dios y el pueblo de Israel; era un espacio sagrado. Estaba presidido por el arca de la Alianza. Todos los judíos trataban de ir alguna vez y ofrecían algún animal como sacrificio; pero esto llevaba a que hubiese un comercio dentro del templo… Jesús echa a todos los vendedores. El templo es nuestro corazón. Dios ha puesto su morada en nuestro cuerpo. Estamos consagrados a Él.

Pero con frecuencia convertimos nuestro corazón en un espacio del mal espíritu, donde dejamos que habiten pensamientos o sentimientos que nos llevan al pecado. En forma constante estamos llamados a ser vigilantes, a cuidar nuestros sentidos; es preciso rechazar imágenes, apartarse de conversaciones, educar nuestra fantasía, …

Necesitamos vivir en una comunión profunda con Cristo, que constantemente nos atrae con lazos de amor y busca nuestra amistad, para llenarnos de su paz y de gozo interior. Por esto, nos proponemos vivir en un diálogo continuo con Él, en acción de gracias, en alabanza, en entrega total…

Oración: Señor, solo soy tuyo, quiero vivir para Ti, toma posesión de mi corazón. 

Contemplación: 

  • Estoy muy ocupado con muchas cosas… e ignoro tu presencia en mí…

  • «Yo habito en tu corazón… entra y deja que te ame».

  • Llévame donde tú quieras… soy tuyo.