Señor, gracias porque me llamas a estar junto a Ti

23 noviembre, 2024

Meditación:

Nuestra vida pertenece completamente a Cristo. Pero mientras vivimos en la tierra, algunos expresan su entrega a Dios a través del sacramento del matrimonio; responden a la vocación de amar a través de la entrega a la esposa o al esposo, formando una familia, hasta que la muerte los separe.

Por el bautismo estamos desposados con Cristo eternamente. Sólo le pertenecemos a Él y servimos a los otros por Él. El vínculo infinitamente más fuerte es que somos hijos de Dios y por tanto hermanos entre nosotros. Esta realidad es perpetua, no está sujeta al tiempo.

El Padre nos espera en el cielo; unidos a Cristo entramos como hijos amados. Estamos llamados a resucitar. Nos salvamos como personas, en cuerpo y alma. Jesús resucitará nuestro cuerpo, lo hará glorioso para que vivamos eternamente la filiación y la fraternidad.

Oración: Señor, gracias porque me llamas a estar junto a Ti.

Contemplación: 

  • Estoy muy ocupado en las cosas pasajeras y me olvido del cielo.

  • «Yo Soy la resurrección y la vida… confía, te espero».

  • Quiero vivir siempre en tu presencia alabando tu Nombre.