Lectura: “«José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo… «La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel», que traducido significa: «Dios con nosotros»” (Mt 1, 20-23).
Meditación:
El misterio de la encarnación de Jesús en el seno de la Virgen, supera la capacidad de José; aunque ama a María, decide abandonarla, para no entorpecer lo que está viviendo. Pero el ángel viene en su ayuda, le comunica que: María va a ser Madre por obra del Espíritu Santo y que él tiene que ejercer su misión de ser su padre.
Aunque José sigue sin entender su vocación, cumple plenamente lo que Dios le pide, acoge a Cristo como Hijo y vive el matrimonio con María con una entrega total (sin relaciones sexuales- cuidando su virginidad). Siente un gozo desbordante, sólo vive para María y Jesús.
San José, se olvida de sí mismo, sale de su “yo” y se pone al servicio del Dios, que quiere salvar a todos los hombres. En su docilidad al Espíritu es feliz. Todo lo hace en silencio y atento a la voluntad divina.
Oración: Señor, dame la docilidad al Espíritu y haz que reciba a Jesús.
Contemplación:
Cuando me siento contrariado en mis proyectos… me cierro y no veo lo que Dios me pide.
«Yo te propongo que seas feliz y te necesito para llevar mi Reino».
Quiero vivir con determinación en tu amistad.
Acción: Escuchar la voz del Espíritu.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano