Señor, haz que eduque mi corazón para la entrega constante

28 febrero, 2025

Meditación:

Dios nos ha creado a cada uno con una identidad propia, singular; y a su vez, varón y mujer, distintos y complementarios. Pues nos ha hecho a su imagen y semejanza, llamados a la entrega; pues la persona sólo se realiza viviendo para Dios y los otros.

Ha querido instituir el matrimonio, como forma de participar de la unidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Cristo ha dado la vida por su esposa, la Iglesia (que somos cada uno de los bautizados). El matrimonio entre un hombre y una mujer, es signo de la entrega de Cristo, que siempre es fiel.

Es necesario educar el corazón afectivamente, para vivir en constante entrega, en oblación y ser fieles al compromiso. La indisolubilidad del matrimonio, siempre nos remite a la unidad de la Trinidad y pedir con humildad la fidelidad.

Oración: Señor, haz que eduque mi corazón para la entrega constante.

Contemplación: 

  • Las tendencias egoístas me impiden salir de mí, darme por entero…

  • «Yo doy la Vida por ti, necesitas acogerme y darte comprometidamente para ser feliz».  

  • Quiero vivir el desposorio contigo, dándome gratuitamente…