Señor, dame un corazón manso y humilde, que me deje abrazar por Ti

17 julio, 2025

Meditación:

Cristo nos llama a caminar junto a Él; juntos, unidos por el “yugo” que nos ayuda a poner la libertad en Él. Si vamos con Cristo todo se hace más fácil, nos sentimos acompañados, Él nos lleva, nos señala el Camino, estamos en la Luz, cansados podemos seguir a su lado… El “yugo” que parece que nos limita, en realidad nos lanza hacia lo grande, nos convierte en acreedores de la gracia divina; es caricia que siempre nos anima, es el abrazo de Jesús amigo que nos sostiene.

Con frecuencia seguimos modas que nos ofrecen sensaciones, pero nos dejan vacíos y generan una dependencia consumista, que nos roba la libertad, pues nos hace depender de cosas. Jesús se ha hecho nuestro hermano, se ha humillado por nuestro amor; aunque es Dios, ha asumido nuestra realidad como propia.

Sólo necesitamos confiar pacientemente, para que emerja el bien que produce el Espíritu en nuestros corazones. Renunciamos a los efectos inmediatos, para gustar la alegría de la amistad y de sabernos cuidados, amados para siempre.

Oración: Señor, dame un corazón manso y humilde, que me deje abrazar por Ti.

Contemplación: 

  • Me siento abrumado, pues pienso que todo depende de mí…

  • Yo estoy contigo, te abrazo con el yugo de mi Corazón.

  • Quiero vivir sólo de tu amistad y confiar, Tú me llevas.