Señor, llámame y haz que te siga con determinación

7 junio, 2025

Meditación:

La llamada de Jesús es personal; cada uno recibimos una vocación; la relación con Cristo es diferente y de alguna forma configura nuestra personalidad. Somos llamados a trabajar en su viña con otros, que somos familia de Dios, pero no debemos compararnos con nadie. Cristo busca mi corazón con mis particularidades, se me entrega y quiere que lo reciba tal como soy.

En este caso Pedro está mirando a Juan, el discípulo amado. Aunque están juntos, Pedro tendrá la misión de cuidar a la Iglesia siendo el primer Papa. Juan es el místico, que nos muestra el camino de la intimidad, de la relación personal con la Trinidad, el que escucha los latidos del Corazón.

Después que le ha confesado su amor, Jesús le dice a Pedro “tú sígueme”. Si decimos que le amamos, hemos entregado nuestra libertad a Cristo, le damos permiso para que disponga de todo nuestro ser y no nos permitimos imaginar la vida sin Él.

Oración: Señor, llámame y haz que te siga con determinación.

Contemplación: 

  • Digo que sigo a Jesús, pero tengo mis proyectos y me comparo…

  • «Yo te elijo y mi amistad te hace único, te hago nacer…».

  • Quiero seguirte con radicalidad… eres el Amor de mi vida.