Señor, envíame el Espíritu Santo y haz que yo sea dócil

26 mayo, 2025

Meditación:

El Paráclito es el Espíritu Santo, el abogado, el defensor… Es enviado por el Padre y el Hijo, para que sigamos sintiendo: que somos amados; hijos del Padre y hermanos de Cristo; llamados a la comunión con todos y vivamos la unidad; el deseo de entrega al servicio de los demás y la inclinación para adorar a Dios; la presencia divina en nuestro corazón y que nos haga escuchar su voz; nos ayuda a discernir con su Luz y a buscar el bien con el fuego de su amor.

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, que nos mantiene unidos y nos infunde el amor del Padre y del Hijo. Algunas veces podemos sentir cierta aridez en el corazón y es el Espíritu Santo el que viene en nuestra ayuda dándonos los sentimientos que necesitamos.

Cada vez que oramos o iniciamos una actividad necesitamos invocar la ayuda del Espíritu, que es la Vida divina. Esto nos hace fuertes y dar testimonio del Reino de Dios.

Oración: Señor, envíame el Espíritu Santo y haz que yo sea dócil.

Contemplación: 

  • Algunas veces me siento solo… no reconozco la presencia del Espíritu.

  • «Yo lo envío y ha puesto su morada en tu corazón».

  • Ven Espíritu Santo y enciéndeme en tu amor…