¡Señor, dame la mirada de la fe, que me permita seguirte!

27 septiembre, 2025

Meditación:

En cierto modo, todos buscamos un Cristo triunfalista; pero Él huye de esta imagen y nos habla claramente de la Cruz. Sólo habla del triunfo después de la Resurrección. Nosotros ahora le seguimos y necesitamos identificarnos con Él, dando un sentido profundo a la entrega y a la búsqueda del bien, con esfuerzo, con lucha, perseverancia y viviendo la Verdad.

Cuando nos llega la contrariedad e incluso el dolor, no debemos buscarle explicaciones del “por qué a mí”. Sólo ver hacia dónde estamos llamados a crecer interiormente. Esto no impide evitar las situaciones que van contra nuestra dignidad. No es conformarnos o resignarnos. Supone descubrir nuestras capacidades, conocernos y aceptarnos.

Cuando miramos la Cruz de Cristo, sentimos que estamos en las manos del Padre que nos acompaña; ahí al lado siempre está la Virgen María, que nos cuida y acompaña; por el Espíritu estamos llamados a nacer de nuevo, con una nueva jerarquía de prioridades.

Oración: ¡Señor, dame la mirada de la fe, que me permita seguirte!

Contemplación: 

  • Busco el éxito fácil, rehúyo el esfuerzo y el dolor que me entristece.

  • «Yo te muestro el camino de la Cruz, de la entrega sin límites».

  • Quiero seguirte, fortaléceme con tu Espíritu.