Señor, ocupa todo mi ser, haz que sea tu Morada

9 noviembre, 2025

Meditación:

Jesús simbólicamente limpia el templo de Jerusalén, pero nos recuerda que el verdadero Templo es su Cuerpo; en Él habita la plenitud de la divinidad. Es el Hijo del Padre, está unido sustancialmente a la segunda persona de la Trinidad y ha sido formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen María.

Se hace nuestro hermano y asume todos nuestros pecados; por eso ahora nos habla de que necesita morir y resucitar para hacer todo nuevo. Por el Bautismo hemos resucitado espiritualmente con Cristo; ya somos templos de Dios; nuestro cuerpo unido al de Cristo es Santo.

Es preciso que cuidemos nuestro corazón, centro neurálgico de la actividad espiritual, para que sólo le pertenezca a Dios; que nada nos divida interiormente. Un corazón unificado nos permite caminar con un proyecto de vida según Dios, que quiere que seamos felices. Todos nuestros afectos necesitamos orientarlos hacia Cristo.

 

Oración: Señor, ocupa todo mi ser, haz que sea tu Morada.

 

Contemplación: 

  • Guardo recuerdos tóxicos que me llevan al resentimiento… Necesito que me liberes.

  • «Yo Soy la Paz, entrégame todo, te sano por mi infinita misericordia».

  • Entra en mí, sólo soy tuyo y para siempre.