Señor, líbrame del pecado y dame tu Vida divina

3 enero, 2026

Meditación:

En el templo todos los días se sacrificaban corderos como ofrendas de expiación de los pecados del pueblo. La sangre del cordero en las puertas de las casas libró a los israelitas de la muerte en Egipto… Pero sólo eran figuras, preanuncios de Cristo, que es quien nos libra del pecado y nos trae la salvación.

Cristo existe desde siempre, junto al Padre y el Espíritu Santo. Existen en perfecta comunión y entrega mutua; pero el acontecimiento decisivo es que el Hijo se hace Hombre, nuestro hermano, nos propone el estilo de vida del Reino y nos llama a su seguimiento.

En Jesús tenemos la referencia absoluta para nuestra vida, estamos llamados a identificarnos con Él; pero ayudados por su gracia divina; no nos deja solos. Nos pide que confiemos y entonces nos da la mano y nos lleva con Él, para que vivamos eternamente.

Oración:

Señor, líbrame del pecado y dame tu Vida divina.

Contemplación: 

  • Busco referentes, ídolos mundanos… me olvido que Tú me amas y das la vida por mí.

  • «Yo te busco, confía… recibo tu vida».

  • Quiero seguirte con radicalidad y determinación. Soy tuyo.