Lectura: “Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato… «Denles de comer ustedes mismos». … Jesús preguntó: «¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver». Después de averiguarlo, dijeron: «Cinco panes y dos pescados»”. (Mc 4,34-37)
Meditación:
Tenemos muy clara la necesidad de alimentarnos bien, … Pero Jesús mira, se compadece primero de los corazones desorientados; y siente la necesidad de enseñarnos el Camino para ser felices, aún en medio de las dificultades. Como bautizados todos estamos llamados a mostrar el Camino que es Cristo. Fácilmente acallamos la conciencia regalando ropa y comida.
Nuestros niños, jóvenes y muchos adultos necesitan conocer a Cristo, tener un referente claro con quien identificarse… que les dé Vida. Jesús no ignora las necesidades inmediatas y realiza la multiplicación de los panes… pero que es un signo del alimento espiritual que es su Palabra y la Eucaristía.
Es preciso dar una respuesta a la sed del corazón humano. Hemos recibido cualidades que estamos llamados a ponerlas al servicio de los demás, entonces por la acción del Espíritu se multiplican y nos hace fecundos; nos convertimos en testigos de Cristo, así vivimos la maternidad-paternidad espiritual que nos llena de paz.
Oración: Señor, dame el Pan de Vida, quiero mostrar que Tú eres el Camino.
Contemplación:
Me duele el desorden y las injusticias… no te conocen…
«Yo te llamo para que seas mi mensajero, lleva mi Palabra… que me conozcan…».
Quiero llevar tu Vida…
Acción: Escuchar y enseñar a los desorientados.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano