Evangelio del día – Miércoles XXVI del tiempo ordinario Lc 9, 57-62
“Y dijo a otro: «Sígueme». El respondió: «Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre». Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios»” (Lc 9, 59-60).
Dialogamos con Jesús:
- Gracias Señor porque nos llamas a tu seguimiento para vivir en tu Corazón y a extender tu infinita bondad.
- Yo llamo en forma personal; hago resonar mi voz en el interior. Espero una respuesta con determinación y sin condiciones. Unifico sus corazones para que sean felices.
- Gracias porque nos das la gracia para poder responder con generosidad. Líbranos de las ataduras afectivas. Tú eres nuestro único amor. Perdona cuando quedamos atrapados en falsas ilusiones o añoranzas afectivas con personas o acciones. Queremos vivir el presente contigo.
- Yo les doy un corazón nuevo; sano todas sus heridas; ayudo a ordenar los recuerdos del pasado y les impulso hacia el futuro con alegría.
- Ayúdanos a no anteponer a nadie a tu amor. Que amemos a los otros por Ti y Contigo.
- Yo les doy un corazón nuevo; sólo necesito que pongan en Mí su mirada, que tengan una actitud de conversión constante. Les envió a ser mis profetas en el mundo; quiero que sirvan a los pequeños por Mí.
- Danos tu gracia y mándanos lo que quieras. Rendimos nuestra voluntad a la vuestra y nos gozamos de tu amistad.
¿Qué debo ordenar en mi corazón para responder al llamado de Dios?
¡Jesús, llévame donde quieras!
En unión de oraciones,
Hno. Javier Lázaro sc