¡Aleluya! Señor quiero recibirte en mi corazón y ser tu mensajero. ¡Aleluya!

26 abril, 2025

Meditación:

La historia personal cambia totalmente cuando nos dejamos alcanzar por la misericordia de Dios y nos guiamos por la luz divina. María Magdalena, era la pecadora, pero su encuentro con Cristo, la convierte en la fiel seguidora; se enamora de su Corazón y lo acompaña hasta la Cruz. Sólo le importa la amistad con Jesús; ha experimentado el amor gratuito, de entrega total.

A la Magdalena, el perdón le ha permitido unificar su corazón y por eso ahora es la primera (después de la Virgen María) que puede acoger a Cristo resucitado. Para vivir el misterio de la resurrección necesitamos confiar plenamente en el amor de Dios y estar abiertos al misterio, a lo inabarcable.

Esta comunión con Cristo también la convierte en la primera mensajera y testigo, que anuncia el Reino. Ella no tiene un cargo o puesto jerárquico; sólo está impulsada por el amor; lo puede hacer con libertad y credibilidad de quien se siente amado.

Oración: ¡Aleluya! Señor quiero recibirte en mi corazón y ser tu mensajero. ¡Aleluya!

Contemplación: 

  • Busco conocimientos y razones para creer… Pero sólo necesito que me enciendas en tu Amor.

  • «Yo abro mi Corazón, deseo que vivas en Mí».

  • Quiero ser tu mensajero y anunciar tu Reino.