Cena Anual de Exalumnos 2024

3 noviembre, 2024

La Cena Anual de Exalumnos fue una noche única, donde las memorias del pasado se entrelazaron con los caminos recorridos. Compartimos dos testimonios y el emotivo discurso del Hermano Lázaro, que reflejan la esencia de este encuentro.

Somos lo que fuimos

“Sábado 2 de noviembre de 2024, 21 horas. La promoción 45 vuelve a caminar los patios del viejo Colegio.
Anécdotas invaden nuestros pensamientos, la campana suena una vez más y los recuerdos inundan el ambiente. La noche se distiende. Y volvemos a ser los que fuimos.
El Hermano Solas recuerda a cada uno, como si nunca nos hubiésemos ido:
– ¿Se acuerdan cuando hicieron esto o aquello? ¡Cómo me hacían renegar! (tras una pausa nostálgica). Esas travesuras fueron necesarias, con el castigo correspondiente, para formar el carácter y la unión del grupo.
Hoy brindo especialmente por la promoción 45, por su esencia intacta después de 25 años ¡y por muchas reuniones más!”.

Comité organizador de la Cena Anual de Exalumnos

Generación bisagra

«Estoy muy contenta de haber participado de la cena por los 25 años de egresados. Creo que fuimos una generación bisagra en el Colegio y, haber formado parte de este encuentro, fue reparador. Reencontrarnos, desde otro lugar y con un largo camino recorrido, nos permitió conversar y reflexionar sobre la época del secundario, lo que resultó muy enriquecedor.

Me emocionó recorrer el Colegio, reconocer nuestras viejas aulas, ubicarnos en los bancos y recordar anécdotas en el patio y los pasillos… ¡Gracias por la invitación y el reconocimiento!».

Cecilia Real, promoción 45 A

Una raíz común

En un emotivo discurso, el Hermano Lázaro nos recordó que, más allá de las diferencias, compartimos un mismo espíritu y un mismo corazón.

«Queridos exalumnos:

Gracias por acompañarnos como familia. Todos nos necesitamos. Tenemos parte de nuestra historia en el Colegio. Su vida se ha desarrollado aquí en los años en que sus ilusiones eran más vivas y se proyectaban hacia el futuro. 

Cada uno hemos seguido caminos diferentes; pero afectivamente necesitamos encontrarnos, pues nos sabemos comprendidos y aceptados tal como somos. 

Gracias por ser hoy los embajadores del Colegio Belgrano en el mundo, en su actividad profesional o laboral, en la calle o la familia. Van extendiendo la semilla que recibieron de sus padres y que hicieron crecer en el colegio. 

Más allá de los años de diferencia entre distintas promociones, tenemos un mismo espíritu y corazón. Nuestra historia personal se entiende en el encuentro con los que hemos compartido tantos años, en la etapa de la niñez y la adolescencia, donde todo queda grabado, esculpido en el corazón. Es hora de perdonar las limitaciones de los otros, de agradecer la compañía y la amistad. 

Aunque muchos han dejado la práctica de la vida cristiana, estamos seguros de que el Sagrado Corazón sigue presente en sus vidas; y aún con sus aciertos y olvidos, en el silencio siempre levantan la mirada hacia Cristo con confianza y cariño; pues nos ama tal como somos. 

Muchos han formado sus familias y siguen vinculados al Colegio a través de sus hijos o nietos. Gracias por confiar y educar en las convicciones profundas. Queremos seguir creciendo. El colegio ha sido transformado en sus estructuras y en el organigrama, pero el carisma es el mismo. Siempre queremos educar desde el corazón; profundizando la cultura del esfuerzo y la comunicación familia-colegio. 

Seguramente entre nosotros hay diversidad de pensamientos, de ópticas laborales, de tendencias políticas o de fanatismo deportivo. Pero en el fondo totos nos sentimos llamados a vivir la verdad, el bien y la fraternidad. La presencia de los hermanos hace que Uds. se sienten unidos más allá de las diferencias. El carácter fraterno nos habla de una raíz común y nos llena de ilusión. 

Tenemos presentes a los que ya han partido a la casa del Padre. Nos sentimos unidos y con la firme esperanza del reencuentro definitivo y eterno. 

Aunque físicamente estén lejos, los tenemos a todos presentes en el corazón… pues estamos unidos. El día del Exalumnos es todos los días y se palpa cuando vienen al colegio, cuando se encuentran en un viaje, en un negocio, se llaman por teléfono o comparten una noticia. 

Queremos felicitar especialmente a los que cumplen los cincuenta o veinticinco años de egresados. Todos tenemos mucho que celebrar y agradecer. 

Estamos llamados a ser Luz en medio de esta sociedad desorientada. Su vida es cada día más significativa haciendo presente a Cristo en el ámbito familiar, laboral o de ocio. En todo momento dentro de nuestro interior late el Corazón e Cristo, que nos hace sentir hijos del Padre y de la Virgen María». 

Con fraternal cariño,

Comunidad de Hermanos