Cuando las barreras se diluyen

11 julio, 2026

Nuestro equipo de hockey de Mamás y Exalumnas cruzó las puertas del penal de mujeres de San Martín para jugar con “Las Lobas”. Lo que sucedió esa tarde fue mucho más que un partido y María Laura Pou nos invita a recorrer esta experiencia desde adentro.

Querida comunidad belgranense:

“Queremos compartirles una experiencia que nos marcó profundamente: la posibilidad de jugar un partido de hockey solidario dentro del penal de mujeres de San Martín, donde nos esperaban con ansiedad “Las Lobas”.

Al cruzar esas puertas, sentimos que el deporte se transformaba en un puente: un espacio donde las diferencias se desvanecen y la dignidad humana se hace presente en cada pase, en cada sonrisa, en cada mirada.

Durante el juego, las distancias desaparecieron. Las mujeres privadas de libertad se volvieron compañeras de equipo, rivales nobles, personas que por un momento pudieron sentirse libres. En ese instante comprendimos que el espíritu del Sagrado Corazón sigue vivo: su llamado a mirar el corazón del otro, a reconocer la chispa divina que habita en cada ser humano, incluso en los lugares donde la sociedad suele olvidar mirar.

El ideario de los Hermanos del Sagrado Corazón nos invita a educar desde el amor, a servir desde la compasión y a construir comunidad desde la fe. Ese partido fue una lección viva de todo ello. No hubo vencedores ni vencidos: solo personas que compartieron un momento de encuentro auténtico, donde el corazón habló más fuerte que cualquier muro. Tal vez no haya sido casual que, tras varios meses de preparativos, la fecha elegida coincidiera con el mismo viernes en que nuestra comunidad recordaba al Padre Andrés Coindre.

Salimos del penal con el alma llena. Entendimos que el deporte, como la educación y la fe, puede ser un camino hacia la redención y la esperanza. Y que, como enseñó nuestro fundador, nuestra misión es siempre mirar más allá de las apariencias, para descubrir en cada persona el rostro de Cristo y estar presentes donde la dignidad humana necesita ser reconocida.

Con gratitud y compromiso renovado, nos despedimos hasta el próximo encuentro.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confiamos”.

María Laura Pou

Mamis y Exalumnas de Hockey