Jugar, explorar, aprender

3 septiembre, 2025

El Tangram es un antiguo rompecabezas de origen chino cuya historia se remonta, según algunas versiones, a más de mil años.

Está compuesto por siete piezas llamadas tans: un paralelogramo, un cuadrado y cinco triángulos de distintos tamaños. Al ser combinadas, estas piezas permiten formar un sinfín de figuras, desde las más simples hasta las más complejas.

En el ámbito educativo, el Tangram es una herramienta valiosa para la Matemática: facilita la comprensión de conceptos como forma, simetría, fracción, área y perímetro. También fortalece la coordinación visomotora, la orientación espacial y promueve la observación, la memoria y la resolución de problemas. Su carácter lúdico lo convierte en un recurso ideal para aprender jugando.

El desafío consiste en crear figuras con las siete piezas, que deben tocarse entre sí sin superponerse. A partir de esta regla sencilla, surgen infinitas construcciones que estimulan la imaginación y la creatividad.

En Sala Roja, los alumnos exploraron el Tangram a través de diferentes propuestas didácticas. Conocieron su historia y sus piezas, aprendieron a armar el cuadrado inicial y luego dieron rienda suelta a la creatividad, reproduciendo y diseñando figuras propias. Descubrieron que con las mismas fichas podían crear animales, objetos, personajes y figuras abstractas.

Esta experiencia les permitió divertirse y, al mismo tiempo, desarrollar destrezas cognitivas y motoras, reforzando aprendizajes de manera significativa y placentera.