Fue un encuentro pensado para acercar a los más pequeños a este misterio que la Iglesia celebra y, al mismo tiempo, seguir creciendo en el amor a María.

A través de distintos momentos de oración, cantos y gestos compartidos, los niños pudieron descubrir que la Asunción nos habla de la esperanza cristiana: María, llevada junto a Dios, nos muestra el destino al que todos estamos llamados y nos acompaña en nuestro camino hacia Jesús.
La celebración permitió también reconocerla como Madre de todos, cercana a cada uno de sus hijos y presente en la vida de nuestra comunidad. Reunidos junto a su imagen, acercaron sus oraciones y expresaron -con la sencillez propia de su edad- su cariño y confianza.
Estas experiencias vivas nos permiten seguir acompañando a nuestros alumnos en el crecimiento de la fe desde sus primeros años.