La expectativa crecía: “¿Cuándo vamos al laboratorio?”, “¿Qué vamos a hacer?”, “¡Yo tengo un microscopio en casa!”.
Finalmente, llegó el gran día. La profesora Laura nos recibió con todo listo y la Srta. Nadia había preparado cuidadosamente cada muestra para esta experiencia. Antes de ingresar, repasamos indicaciones importantes para poder disfrutar del trabajo de investigación: escuchar con atención, respetar las consignas y cuidar el material.
Los chicos ingresaron con entusiasmo y se ubicaron en las mesadas acondicionadas para la ocasión. Microscopios, muestras desconocidas… y mucha curiosidad: ¡el Reino Fungi se abría ante nosotros!
«Con cada observación al microscopio, aprendemos a apreciar la grandeza de la creación en su forma más pequeña».
Formalmente reconocido en 1969, el Reino Fungi incluye más de 144.000 especies conocidas, como setas, levaduras y mohos. Sin embargo, esto representa apenas un 5% del total estimado: se cree que aún hay más de un millón y medio de especies por descubrir.
«Cuanto más sabemos de los hongos, menos sentido tiene todo sin ellos».
Merlin Sheldrake
Con este dato en mente, la experiencia fue aún más apasionante. Observamos levaduras y mohos en distintos materiales orgánicos y descubrimos cuán presente está este reino en nuestra vida cotidiana. También analizamos muestras de nuestras propias manos: antes y después de lavarlas. ¡Una forma concreta de comprobar la importancia de la higiene!
El tiempo pasó volando. Al final de la clase, completamos una guía de observación como verdaderos científicos, registrando nuestros descubrimientos.
Nos llevamos mucho más que datos: aprendimos que la vida, incluso en su mínima expresión, merece respeto y consideración. Que hay un mundo invisible que vibra, actúa y sostiene gran parte de lo que nos rodea. Y que si miramos con otros ojos, podemos ver mucho más de lo que imaginamos… incluso a Dios escondido en cada forma de vida.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano