Lectura: “Todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro Maestro, el Mesías. El primero entre vosotros será vuestro servidor”. (Mt 23, 8-11)
Meditación:
Jesús es nuestro Hermano, se ha hecho Hombre, ha asumido nuestra realidad; santifica mi cuerpo, me une a los otros, genera un lazo de unidad respetando las diferencias… nos conduce al Padre de todos. Estamos con Cristo, nos ha infundido el Espíritu, nos da sus sentimientos, nos ayuda a perdonar y a elegir al otro, para formar comunidad, familia de Dios, nos eleva a la máxima dignidad.
La referencia última de nuestra vida de Cristo, que nos pone en comunión con el Padre y nos hace a todos hermanos. Los títulos o éxitos del mundo son nada, comparados con esta dimensión humana-divina a la que pertenecemos. Ahora somos llamados a vivir como hermanos.
Ser hermanos supone una vinculación que nos hace servidores de los otros, no existen jerarquías, sólo comunión, búsqueda del bien. Esto nos previene para no dejarnos arrastrar por la vanidad o la soberbia. Nuestro único referente es Cristo que es manso y humilde, servidor hasta dar la vida.
Oración: Señor, conduce mi corazón hacia la fraternidad y la unidad.
Contemplación:
Me fijo y sigo a ídolos o referentes que pasan… sólo encuentro decepción…
«Yo Soy tu Hermano, te llevo al Padre que te ama tal como eres».
Quiero vivir la fraternidad, sin competir.
Acción: Buscar la unidad entre todos.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano