¡Señor dame humildad y haz que me eche a tus pies confiado!

18 septiembre, 2025

Meditación:

Jesús conoce perfectamente cómo es nuestro corazón y recibe con alegría aquello que podamos darle, para sanarnos con su misericordia y llenarnos de su paz. La mujer pecadora, salta todas las barreras sociales y por encima de todo pone el encuentro con Cristo.

No se acerca por sus méritos, ni por sus conocimientos, ni la posición social… Se postra a sus pies por su amor, por su confianza, por sus pecados,… camina hacia Él por los afectos, el arrepentimiento, sus lágrimas, … con actitud de humildad, de conversión y de amistad con Cristo.

El fariseo se quedó en sus conceptos y prescripciones, es frío y distante. La mujer nace de nuevo, establece un vínculo de gratuidad, acoge el don de infinito del perdón, celebra el amor de Dios en su vida, acoge la gracia.

Oración: ¡Señor dame humildad y haz que me eche a tus pies confiado!

Contemplación: 

  • Mi orgullo me impide reconocer mis pecados y vivir en tu Amistad…

  • «Yo Soy la Vida, quiero que seas feliz… deja que te ame».

  • Quiero nacer de nuevo, infúndeme el deseo de conversión…