Lectura: “Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndose al primero, le dijo: «Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña». El respondió: «No quiero». Pero después se arrepintió y fue. Dirigiéndose al segundo, le dijo lo mismo y este le respondió: «Voy, Señor», pero no fue ¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?». (Mt 21, 28-31).
Meditación:
Nuestra relación con Dios es de hijos; pues Él es nuestro Padre. Se centra en el afecto y la gratuidad. En esta parábola, Jesús nos comenta dos actitudes que podemos tener. En la primera el hijo se deja llevar por la rebeldía, pero cuando reflexiona y mira con el corazón, cambia, va a trabajar a la viña.
El segundo hijo, no se conoce a sí mismo; dice que sí, pero no tiene fuerza para responder y no va a trabajar. Nosotros pecamos de voluntarismo, creemos que lo podemos todo, pero no nos entrenamos en la cotidianidad; idealmente queremos ser buenos, pero no ponemos los medios.
Para responder a la llamada, necesitamos: vivir en una actitud de agradecimiento, conquistar la fuerza de voluntad, vivir las virtudes que nos ayudan a comprometernos, buscar los tiempos de reflexión, amar a Cristo, vivenciar que soy amado, salir de mí mismo…
Oración: Señor, dame la disponibilidad para estar a tu servicio.
Contemplación:
Siento el llamado a seguirte, pero me dejo llevar por el miedo… no cuento con tu Gracia.
«Yo te llamo, para vivir en amistad… necesito tu corazón».
Quiero responder y equiparme, formarme para decir sí.
Acción: Escuchar la llamada de Cristo
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano