¡Señor, dame la humildad que me lleve a confiar en tu Amor!

26 octubre, 2025

Meditación:

Dios nos ha creado a su imagen y semejanza; además, Cristo se ha hecho Hombre, se ha convertido en nuestra única referencia, sólo necesitamos mirarlo a Él para llegar a la plenitud.

De los dos hombres que van a hacer oración, el fariseo se compara con los demás; su ideal es ser mejor que los otros; sólo confía en sus fuerzas…aunque dice que habla con Dios, no cree en Él. El publicano, que se sabe pecador, sólo fija su mirada en Dios, porque confía en Él; es el referente absoluto de su vida, cree en su amor y perdón.

El pecador, que no confía en sus fuerzas, queda santificado, vive la amistad y el abrazo del Padre. El fariseo vive de la autosuficiencia, se queda en la soledad, siempre en lucha. En la amistad con Jesús alcanzamos la semejanza con Dios.

Oración: ¡Señor, dame la humildad que me lleve a confiar en tu Amor!

 

Contemplación: 

  • Me comparo con los otros y quedo en la insatisfacción constante…

  • «Yo Soy el Camino; ven a mi Corazón, te recibo como eres».

  • Quiero vivir en tu Amistad y entregarme a Ti.