Señor, dame tu Cuerpo y Sangre, acoge mi corazón

13 abril, 2025

Meditación:

Hasta la venida de Jesús la antigua alianza se sellaba (firmaba) con la sangre de algún animal; constantemente había que hacer sacrificios. Ahora, Cristo sella la Alianza con su propia Sangre y de una vez para siempre. Es el Único que nos purifica y nos da la Vida eternamente.

En la última cena Jesús anticipa lo que va a vivir en la Cruz y nosotros celebramos en cada Misa, nos da a comer su Cuerpo y nos da a beber su Sangre. Cristo en cada Eucaristía vuelve a morir y resucitar, en forma incruenta por nuestro amor.

Así en forma continua Jesucristo se ofrece al Padre y el Padre se da al Hijo resucitándole. Al comer su Cuerpo nos diviniza y nos injerta en su Cuerpo, nos lleva al Padre y nos infunde el Espíritu Santo. Necesitamos alimentarnos del Cuerpo de Cristo, para vivir el desposorio con Él.

Oración: Señor, dame tu Cuerpo y Sangre, acoge mi corazón.

Contemplación: 

  • Me ofreces tu Vida Divina, te unes a mí para siempre.

  • «Yo Soy el Pan de Vida, quiero que seamos una sola carne».

  • Te recibo en mi corazón y a Ti me entrego.