¡Señor, dame un corazón compasivo, que genere fraternidad!

6 octubre, 2025

Meditación:

Los samaritanos eran despreciados por los judíos, porque se habían mezclado con otros pueblos… Pero frente al herido, el samaritano es el único que tiene corazón y se detiene para ayudarlo (antes habían pasado otros, pero le ignoraron, porque tenían otros asuntos…). El buen samaritano deja que su corazón se conmueva, se compadezca y se comprometa.

Limpia sus heridas con el aceite de la palabra de consuelo y el vino de la esperanza; lo abraza para subirlo a la cabalgadura, se une a él, asumiendo su problema; camina por él y pide ayuda para que lo cuiden donde él no puede…

Al subirle a su caballo, le reconoce su dignidad de rey y se hace su servidor… El samaritano establece un vínculo fraterno; despliega su capacidad de amar en lo concreto … Cristo es nuestro Buen Samaritano, y nos llama a actuar de la misma manera…

Oración: ¡Señor, dame un corazón compasivo, que genere fraternidad!

Contemplación: 

  • Tengo mis planes y no veo a quien está en mi camino necesitado…

  • «Yo sí te miro, te abrazo y te llevo a la casa del Padre…».

  • Quiero ver a los otros como hermanos y ayudarlos.