Lectura: “¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó? Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: «Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber»» (Lc 17, 9-10).
Meditación:
Con frecuencia estamos mendigando la aprobación y el afecto de los demás. Nos creemos el centro del mundo y dejamos de ver a las personas a las que decimos que servimos, a las que Cristo nos ha enviado en su Nombre. Es cierto que estamos llamados al encuentro con los otros, a amar y ser amados; pero es preciso renunciar a nosotros mismo y poner a Cristo en el centro.
Antes de empezar cada acción purificamos la intención y nos entregamos totalmente a la misión que Dios nos encomienda; nos damos, sin pedir nada a cambio. Cuando asumimos el compromiso, no buscamos un rédito personal. También vivimos en la certeza de la fe de que Cristo se ocupa de nosotros.
Servir es la forma de gustar la verdad. Es un modo de integrarnos interiormente, de permitir que los otros nos ayuden a desplegar lo mejor de nosotros mismos. Por eso siempre nos mostramos agradecidos de poder caminar junto a los demás sirviendo.
Oración: Señor, dame un corazón disponible y generoso para servir.
Contemplación:
Busco que los demás me consideren… me siento en déficit afectivo… no reconocido.
«Yo Soy la Vida, te lleno del gozo interior…Entra en tu corazón, vive mi amistad».
Quiero vivir en comunión contigo. Soy tuyo…
Acción: Servir sin exigir nada.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano