Señor, déjame vivir contigo, quiero ser solo tuyo

4 enero, 2025

Meditación:

Juan y Andrés son quienes siguen a Jesús sin decir nada; pero sí se da cuenta y les pregunta “qué buscan”. Él conoce nuestras intenciones y deseos más profundos. Los discípulos, no responden su pregunta, le hacen otra: “¿dónde vives? Apuntan a algo existencial (no le dicen de qué trabajas, o cuánto tiene). Jesús responde con su vida: “Vengan y vean”. La amistad con Cristo es una vivencia, no un concepto.

Jesús nos invita a pasar el día con Él; dejando que esté en nuestras tareas o preocupaciones; pero permitiendo que tenga el protagonismo en nuestro corazón; quiere que experimentemos los valores del Reino: su bondad, el perdón, la alegría, la confianza…

Se quedaron aquel día que, fue el primero, pues ya lo siguen para siempre, hasta dar la vida por Cristo. Han encontrado el sentido de su vida. Su amistad embellece nuestro corazón y además nos impulsa a llevarla a los otros; somos mensajeros de paz.

Oración: Señor, déjame vivir contigo, quiero ser solo tuyo.

Contemplación: 

  • Siento en mi corazón una llamada al encuentro… pero no sé discernir esta inquietud.

  • «Yo te llamo, ven conmigo… deseo que seas feliz».

  • Quiero entregarme totalmente a Ti.