Señor, despierta los afectos de mi corazón

19 septiembre, 2024

Meditación:

Esta mujer pecadora se siente atraída por la bondad de Cristo, al verlo se llena de confianza y entiende que su pecado tiene perdón. Sus pecados no son nada, al lado de la misericordia infinita del Señor. Al ponernos a los pies de Jesús, se despiertan en nuestro corazón los afectos que nos llevan al arrepentimiento.

El perfume, las lágrimas, los cabellos, los besos… son signos de una afectividad madura, capaz de confiar y dejarse sanar interiormente. Cuando implicamos el corazón en cada acción que realizamos, entonces nos integramos y nos entregamos con sinceridad. Reconocernos pecadores es un primer paso para dejarnos abrazar por la compasión divina.

El perfume todo lo llena, nuestra conversión cambia la realidad que nos rodea; afecta a las personas que no ven, perciben nuestra alegría y la confianza que les infundimos. Somos evangelizadores con nuestro arrepentimiento y somos adoradores de Cristo.

Oración: Señor, despierta los afectos de mi corazón, para que llegue a Ti.

Contemplación: 

  • Deseo volver mi corazón a Cristo… pero no sé cómo…

  • «Yo te recibo, el camino más corto es el de los afectos… deja a un lado la razón».

  • Quiero entrar en tu Corazón.