¡Señor, enséñame a orar y haz que te responda con prontitud!

28 octubre, 2025

Meditación:

Hace dos mil años había tantas o más necesidades de las que hay hoy en nuestra sociedad. Pero sin embargo Jesús se va a orar y pasa la noche en diálogo amoroso con el Padre. El trabajo y la acción, necesitan que lo hagamos con un corazón unificado, fruto de la amistad con Cristo, que cultivamos en la oración y contemplación. Cuando no podemos retirarnos al silencio, a la oración, estamos desenfocados y las tareas quedan infecundas, pues no implicamos el corazón.

Jesús habla todo con el Padre y recibe al Espíritu Santo; en este contexto elige a los apóstoles; pero también me elige a mí. Las elecciones divinas son amándonos, haciéndonos participar del fuego del amor de su Corazón.

Por esto respondemos con generosidad y confianza; seguro de que el Espíritu nos va impulsar. Seguir a Jesús supone responder con determinación y radicalidad, entonces recibimos el don del Espíritu, que nos infunde su fuerza y gracia. Así podemos ser mensajeros del Reino.

Oración: ¡Señor, enséñame a orar y haz que te responda con prontitud!

 

Contemplación: 

  • Las tareas las veo como una carga… que siento en soledad…

  • «Yo estoy contigo… confía en Mí… Ven cuéntame… ábreme tu corazón».

  • Quiero vivir sólo para ti y buscar tu mirada.