Lectura: “Iba Jesús caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, proclamando y anunciando la Buena Noticia del reino de Dios, acompañado por los Doce, y por algunas mujeres, que habían sido curadas de espíritus malos y de enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios”. (Lc 8, 1-2)
Meditación:
Para el evangelista Lucas, Jesús siempre está en camino hacia Jerusalén, donde culmina su entrega y anuncio del Reino. A pesar de los éxitos en la predicación y milagros, no se apropia afectivamente de la gente, no se empasta con la realidad… tiene clara cuál es su misión, cumplir la voluntad del Padre. No se queda en la autocomplacencia o la vanidad, sigue caminando.
Jesús es Dios y lo podría hacer todo solo; pero busca a los discípulos para que colaboren. Forma una comunidad donde les va enseñando a caminar como hermanos y a salir de sí mismos, para que se entreguen.
No llama a los mejores. Se fija en los pecadores, que estén dispuestos a recibir su misericordia. Elige a varones y mujeres, restablece el vínculo fraterno que rompieron Adán y Evan. Ahora nos da su mirada y nos permite descubrir al otro como hermano, viendo las diferencias como formas complementarias de vivir el Reino.
Oración: ¡Señor, gracias por elegirme y llamarme para que te siga!
Contemplación:
Estoy encerrado en mis conceptos o ideas, el individualismo me lleva a ignorar al otro.
«Yo te llamo para que estés conmigo…».
Quiero seguirte y formar comunidad fraterna.
Acción: Escuchar la llamada y seguir a Jesús.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano