Señor, gracias porque te has desposado con mi corazón

19 enero, 2026

Meditación:

Desde el principio de la creación Adán se siente solo. No encuentra entre los animales o las cosas a nadie que lo pueda escuchar o recibir. Sólo con la creación de Eva se siente acompañado por otro ser humano. Pero por el pecado este orden se rompe, Adán y Eva sienten vergüenza el uno frente al otro… Hemos necesitado que venga Cristo para que asuma nuestra naturaleza pecadora, nos sane y nos injerte en su Cuerpo.

Ahora Jesús se ha desposado con nuestro corazón. Nos ha librado de la soledad y la incomprensión. Él sí puede recibir el don de nuestra vida y escucharnos como esposo y hermano. Nuestra alegría no tiene límite, pues somos amados eternamente.

Cuando los fariseos le interrogan a Jesús sobre el ayuno, Él les recuerda que nuestra vocación ya es la alegría de sabernos elegidos y desposados. Vivimos en la amistad con Cristo, aunque tengamos dificultades, vivimos confiados en su ayuda, por la fe siempre lo tenemos presente.

Oración: Señor, gracias porque te has desposado con mi corazón. Te pertenezco.

Contemplación: 

  • Me siento solo cuando me distancio de Ti…

  • «Yo te elijo y te llamo… ven a mi Corazón».

  • Quiero vivir sólo para Ti y gustar tu amistad.