Señor, guía mi corazón hacia Ti, sólo quiero ser tuyo

20 junio, 2025

Meditación:

El ojo de nuestra vida son los criterios con los que nos movemos, las motivaciones que generamos en nuestro corazón. Es frecuente que tomemos decisiones a ciegas, sin medir las consecuencias, sin un discernimiento orientado por la fe… Entonces, luego nos lamentamos. Nos guiamos por sensaciones, pero ignoramos las razones y las convicciones profundas; nos movemos por el voluntarismo, contando sólo con nuestras fuerzas e ignoramos la necesidad de la gracia de Dios.

El proyecto de vida, que responde a una vocación, necesita estar sostenido por la fe y la ayuda divina. Todos somos conscientes de las dificultades que hay en las relaciones familiares-comunitarias; la fuerza para perseverar en el bien está en participar de la comunión entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Es preciso habitar nuestro corazón, dejarnos guiar por la luz del Espíritu, por el fuego de su amor. El cálculo y las tácticas, no alcanzan. Sólo la amistad con Cristo es Luz en nuestro caminar.

Oración: Señor, guía mi corazón hacia Ti, sólo quiero ser tuyo.

Contemplación: 

  • Acumulo cosas, busco seguridades y sensaciones… pero están devaluadas, pasan, no me generan esperanza.

  • «Yo Soy la Luz, mi Palabra ilumina tu corazón, déjate conducir por el Espíritu».

  • Quiero seguirte, necesito que me sostengas.