Señor, haz que busque tu Mirada y entre en tu Corazón

24 agosto, 2025

Meditación:

La puerta estrecha es la que nos lleva al encuentro personal, a la amistad profunda con Cristo, donde nos podemos mirar a los ojos y expresarnos el cariño. Con frecuencia estamos juntos, pero evadimos la mirada del otro; nos falta el compromiso de asumir compasivamente las debilidades de los demás. El individualismo nos lleva a la soledad y la tristeza.

La familiaridad en el trato con Jesús hace que nos conozcamos y que conozcamos su voz, los anhelos más profundos. Esto hace que cuando pedimos algo ya conozca nuestra voz y nos abre su Corazón para llenarnos de su amor.

La amistad con Cristo nos lleva al encuentro con los otros; Él se hace presente en las necesidades de los demás; cuando vivimos la caridad con los pobres, los niños, los jóvenes,… ayudamos a Jesús, que se ha hecho nuestro hermano y nos llama a la fraternidad, a la bienaventuranza eterna.

Oración: Señor, haz que busque tu mirada y entre en tu Corazón.

Contemplación: 

  • Busco las cosas fáciles, la puerta ancha… pero me pierdo tu Mirada.

  • «Yo Soy la Puerta, entra por mí… te conozco y te amo».

  • Quiero seguirte y ser tuyo eternamente.