¡Señor, haz que escuche tu Palabra y te siga!

3 octubre, 2025

Meditación:

Seguramente que no rechazamos explícitamente la Palabra de Dios; pero sí caemos en la tentación de escucharla como una repetición, como algo sabido, con indiferencia, sin interés por profundizar lo que nos comunica el Espíritu, reduciendo todo a buenos consejos, sin una implicación personal… Pero la Palabra de Dios es encuentro personal con Cristo; es Él que nos habla de Corazón a corazón.

Cafarnaúm, podemos ser cada uno, muy ocupados en nuestras cosas… pero incapaces de mirar a los ojos a quien está a nuestro lado o nos necesita. La Palabra es Cristo mismo, que nos comunica el amor del Padre. Nos exige un compromiso firme y que implica a toda nuestra persona. Supone vivir como enamorados por sabernos amados.

Cristo también nos envía a nosotros a llevar la Buena Noticia en su Nombre; pero muchos no nos escuchan… no es contra nosotros, es contra Cristo. Tenemos la misión profética, no podemos dejar de hablar del Reino… nos toca sembrar, es Dios el que da el crecimiento.

 

Oración: ¡Señor, haz que escuche tu Palabra y te siga!

Contemplación: 

  • Estoy cansando de superficialidad… pero no busco tu Palabra…

  • Yo deseo tu amistad, quiero comunicarte los secretos de mi Corazón.

  • Abre mi oído interior y haz que guarde tu Palabra