Señor, haz que me alegre por todo lo bueno que haces

22 enero, 2025

Meditación:

Jesús va a la sinagoga para hacer oración al Padre en comunidad, pero está atento a las necesidades de las personas que lo rodean. Ignora las intenciones de los que quieren ponerlo a prueba o criticarlo. Él realiza el bien que está a su alcance en ese momento, pone en el centro al hombre disminuido y lo cura.

La mano paralizada es signo de la incapacidad para hacer el bien; que en realidad son todos los que observan a Jesús con malicia. Él sana los corazones para que podamos alegrarnos por todo lo bueno que ocurre a nuestro alrededor y libera nuestra lengua para que agradezcamos y alabemos a Dios.

En la sinagoga o en nuestras capillas, se recitan los salmos o se proclama la Palabra, para sembrar esperanza al recordar las maravillas de Dios, que se actualizan aquí y ahora en nosotros; así nos libra de las parálisis del corazón.

Oración: Señor, haz que me alegre por todo lo bueno que haces.

Contemplación: 

  • Con facilidad me domina la envidia… y me entristezco ante el bien que hacen

  • «Yo Soy la fuente de todo bien… deseo que participes».

  • Libera mi corazón para la alegría.