Señor, haz que mire tu Corazón y reciba tu Amor

30 junio, 2025

Meditación:

Cuando escuchamos la propuesta de Jesús siempre es superadora, no es comparable con nada de lo que nos propone este mundo. El ideal que nos presenta nos enaltece e ilusiona; pero es exigente, su seguimiento nos pide que le entreguemos todo, incluido el corazón. Pues se trata de vincularnos con Él desde lo más íntimo y personal, compromete toda nuestra existencia. En la medida que nos entregamos, Cristo llena nuestro corazón de paz y alegría.

Al discípulo del evangelio Jesús no le pide que desprecie a su familia; pero sí que establezca un nuevo orden de prioridades, que ahora ame con sus sentimientos. La referencia a los muertos, nos hace ver, que no podemos quedar anclados en nuestras heridas del pasado.

En el llamado de Jesús a su seguimiento, nacemos de nuevo, nos da una esperanza. Perdonamos a quienes nos han hecho daño, a quien haya originado nuestra herida. Jesús quiere que miremos hacia adelante. Ahora lo determinante es la relación personal con Cristo, para que recibamos su Amor infinito.

Oración: Señor, haz que mire tu Corazón y reciba tu Amor.

Contemplación: 

  • Jesús, perdona que algunas veces quedo “tildado” en el pasado e ignoro tu llamado.

  • «Yo sano todas las heridas, te hago gustar mi Amistad».

  • Quiero poner mi corazón en Ti y confiar.