Señor, haz que reciba tu aliento divino

12 octubre, 2024

Meditación:

La palabra «bienaventurado», significa que es feliz, que es dichoso, que está bendecido por Dios, que puede vivir en paz y en alegría. Se puede decir que es un regalo del Espíritu, que pone su vida en nosotros, porque tenemos sed de su amistad y de vivir en comunión con Él. La bienaventuranza, se da también en medio de las dificultades y cruces.

En esta oportunidad ante el elogio de una mujer hacia la Virgen María, Jesús salta del plano biológico y concreto, al plano de lo espiritual y de la comunión. Nos descubre una vinculación más fuerte que la de sangre que nos viene dada; ahora nos propone la vinculación que supone la vocación, la del seguimiento, escuchando la Palabra y viviéndola.

Ninguno está determinado por su historia familiar; cada uno podemos hacer un camino nuevo. La propuesta viene de parte de Jesús; nos da su Vida por la Palabra y viviendo la caridad.

Oración: Señor, haz que reciba tu aliento divino y acoja tu Palabra.

Contemplación: 

  • Siento que los lazos familiares me condicionan y relativizo el amor de Dios.
  • «Yo te elijo, te comunico mi proyecto… te hago nuevo».
  • Quiero seguirte y amar a los otros por Ti.