Señor, haz que te busque y me entregue a Ti

30 agosto, 2025

Meditación:

El Reino de los Cielos, es la persona de Cristo viviendo en su íntima amistad. No es comparable con nada de este mundo; por eso para llegar a esta vivencia de comunión con Él, necesitamos desprendernos de todo lo demás. Jesús es el bien absoluto para nuestro corazón; nos eleva a la dignidad de hijos del Padre y nos infunde la vida del Espíritu. No nos saca del mundo, nos posibilita dar un sentido profundo a las cosas sencillas.

Cristo embellece nuestro corazón, nos habita interiormente y a su vez nos lleva a vivir a su Corazón, donde nos enciende en el fuego de su amor. En su reino vemos a todos como hermanos, haciendo de la fraternidad un lazo de unidad.

Hoy se nos pide especializarnos en alguna área del conocimiento o técnica; pero Jesús quiere que seamos sus seguidores como la única actividad. Es el mejor negocio redituable en la eternidad. Vivir el Reino (que es amor, paz, perdón, caridad…) nos hace acreedores para participar del Banquete Celestial.

Oración: Señor, haz que te busque y me entregue a Ti.

Contemplación: 

  • Acumulo cosas que no tienen ningún valor para el Reino…

  • «Yo Soy la perla preciosa… embellezco tu vida y te colmo de gozo interior».

  • Quiero vivir sólo para Ti… lo demás no es nada.