Señor, haz que te busque y te siga con determinación

7 enero, 2026

Meditación:

Desde la caída en el pecado, el hombre está desorientado, pues se esconde de la presencia de Dios, que es la Luz. Lo que nos engrandece y embellece el corazón, es su amistad. El mal uso de la libertad, el intento de ser como dioses, totalmente independientes, nos lleva a la esclavitud de nosotros mismos y a la guerra con los otros. Sólo, con la venida de Cristo, haciéndose Hombre, se enciende la esperanza.

Jesús es el nuevo y definitivo Adán. Con su obediencia al Padre nos hace herederos de la Vida eterna y nos infunde la gracia divina. Cristo es la LUZ, que nos señala el CAMINO; que se hace nuestro HERMANO; no viene a confrontarnos, sólo quiere acompañarnos y salvarnos.

Pero se necesita la conversión personal, un gesto de libertad, donde orientemos el corazón nuevamente hacia Dios. En la relación de filiación con el Padre, vivimos la fraternidad y nos sentimos animados por el Espíritu; así, morimos al egoísmo y al pecado.

Oración: Señor, haz que te busque y te siga con determinación.

Contemplación: 

  • Busco sensaciones inmediatas,… pero no están iluminadas por la fe y el bien…

  • «Yo Soy el Camino y la Luz… necesitas identificarte con mi Corazón…».

  • Quiero seguirte y asumir tus sentimientos.