Señor, haz que viva la filiación y la fraternidad

1 abril, 2025

Meditación:

Jesús cura a un paralítico que lleva treinta y ocho años en la camilla esperando curarse con el agua “milagrosa” de una piscina. Los treinta y ocho años simbolizan los años en el desierto del pueblo de Israel hasta entrar a la tierra prometida.

Lo cura con su Palabra en un día sábado, que es día de descanso para los judíos y por esto lo atacan los dirigentes. Dios nos pide por encima de todo vivir la caridad con el prójimo, buscar el bien de los otros, guiados por el Espíritu. De esa forma ya damos gloria a Dios. Cristo con su resurrección establece un nuevo vínculo entre nosotros y con el Padre.

Jesús nos ha hecho hijos del padre, que nos llama a comunicarnos fraternalmente todos los días; Cristo nos ha unido al Padre con su Sangre; nos llama a vivir la confianza absoluta, siempre que vamos en su Nombre.

Oración: Señor, haz que viva la filiación y la fraternidad.

 

Contemplación: 

  • Llevado por la envidia, critico el bien que hacen los otros… no me siento hermano.

  • «Yo Soy el Hijo y te hago hijo del Padre, confía».

  • Quiero alegrarme por el bien y vivir la caridad.