Lectura: “«¡Ay de vosotros, maestros de la ley, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia: vosotros no habéis entrado y a los que intentaban entrar se lo habéis impedido!». Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo implacablemente». (Lc 11, 52-53)
Meditación:
Los maestros de la ley, los especialistas en la Escritura, son meticulosos e intolerantes para señalar los defectos o el incumplimiento. Se creen dueños de la verdad, imponiendo cargas imposibles de soportar a la gente sencilla, porque: no conocen la norma, no tienen el hábito o la voluntad para las prácticas, no tienen posibilidades económicas, están agobiados por necesitades…
Jesús conoce perfectamente la ley que Dios había dado a Moisés y que acumulaba más de 613 preceptos, porque los escribas la habían complicado. Jesús resume todos los mandamientos en: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo. Pero Él mismo se pone como referente y sintetiza todo en: “ámense unos a otros como yo los he amado”.
Además, Jesús cuando nos pide algo nos da la gracia para poder vivirlo. Nos llama a vivir una relación paterna y fraterna. Dios quiere la salvación de cada uno de sus hijos; quiere que obremos por amor.
Oración: Señor, haz que viva para Ti, dame la gracia para seguirte.
Contemplación:
Me quedo satisfecho porque cumplo las normas… pero no implico mi corazón.
«Yo te llamo a un vínculo de entrega y a confiar».
Quiero vivir en la alegría de ser tu elegido.
Acción: Orientar el corazón hacia Cristo.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano