Señor, lléname con tu presencia

18 enero, 2026

Meditación:

Las comunicaciones terrestres en tiempo de Jesús son complicadas; aunque Jesús y Juan, son primos, no se habían visto antes del bautismo. Juan responde con generosidad y determinación al llamado de ser profeta del Mesías; no se deja llevar por el miedo y está atento a las señales del Espíritu.

Juan antes de nacer, salta de gozo en el seno de Isabel, ante la llegada de María, ya embarazada. Ahora también cuando bautiza a Jesús percibe la presencia del Espíritu, se deja sorprender, está abierto a las realidades espirituales. Juan sabe que sólo es el precursor del Mesías, pero tiene un corazón preparado para gozar de su presencia.

El Bautista no puede callar la vivencia y lo anuncia, nos dice que está entre nosotros el Hijo de Dios, que se ha hecho Hombre. Nuestra vida cambia radicalmente cuando acogemos a Cristo y le dejamos obre en nuestro corazón.

Oración: Señor, lléname con tu presencia.

Contemplación: 

  • Veo, oigo muchas noticias… pero necesito vivenciar tu presencia en mí.

  • «Yo te ayudo a descubrir que eres valioso, amado por Mí y te lleno del Espíritu».

  • Quiero despertar la conciencia de que eliges y me envías.