Señor, quiero adorarte como Niño y Resucitado

27 diciembre, 2025

Meditación:

Todos somos atraídos por Cristo; su propuesta no deja indiferente a nadie en su sano juicio; aunque muchos por orgullo tratan de ignorarlo… Precisamos encontrarnos con Jesús resucitado. Pedro y Juan, llegan al sepulcro, cavado sobre piedra (un hecho definitivo) y entonces creen en Él. Aunque habían estado compartiendo su vida durante tres años, sólo el encuentro con el Resucitado nos transforma.

La vivencia de cada uno es diferente; pues Dios nos ha creado con una identidad única e irrepetible; entonces busca una relación personal. La comunión con Cristo nos configura interiormente con las virtudes de su Corazón, respetando nuestra personalidad.

Juan llega primero al sepulcro, va guiado por el amor, contempla y cree. Necesitamos detenernos a contemplar al Niño Jesús recostado en un pesebre (una cavidad en la roca) donde se echaba la comida a las ovejas; ahora en la resurrección Cristo es nuestra comida.

Oración: Señor, quiero adorarte como Niño y Resucitado.

Contemplación: 

  • Busco experiencias superficiales y del momento… pero nada llena mi corazón.

  • «Yo Soy la Resurrección y la Vida, deseo nacer en ti y abrazarte resucitado».

  • Quiero ser tuyo, te entrego todo, lléname con tu Presencia.