Señor, quiero que unas mi corazón al tuyo

20 enero, 2025

Meditación:

Toda persona está llamada a vivir una relación de unión, de amistad, de entrega a los demás. Jesús llega a compararla con la relación entre el esposo y la esposa; aunque es preciso quitarle la connotación de la unión carnal, que es exclusiva del matrimonio entre un hombre y una mujer. Aquí se habla de una unión espiritual, que sigue creciendo sin límites, que profundiza la singularidad e identidad de cada uno.

Jesús se declara nuestro esposo, busca una íntima comunión, donde podamos habitar en su Corazón y Él pueda poner su morada en el nuestro. Así, cuando hacemos algo vamos en su Nombre y Él nos infunde su Espíritu para vivirlo con caridad.

Los judíos pensaban que con sus fuerzas y sus ayunos podían alcanzar la salvación, se creían con derechos… Jesús les hace ver que el ayuno o dolor es vivir alejados de su amistad. Ahora nos ha comparado con su Sangre, sólo le pertenecemos a Él.

Oración: Señor, quiero que me desposes, que unas mi corazón al tuyo.

Contemplación: 

  • Busco salir de mi soledad… me entretengo con cosas o personas que pasan…

  • «Yo te busco, para que estés eternamente conmigo y habites en mi Corazón».

  • Quiero vincularme a Ti. Soy tuyo.