¡Señor, sana mi corazón y dame la alegría de tu Amistad!

12 octubre, 2025

Meditación:

Todos sufrimos la lepra del pecado, la división social, la falta de comprensión de parte de los otros, … pero siempre nos queda la posibilidad de abrir el corazón y pedir el auxilio a Cristo que nos sana con su misericordia. El grito de pedido de auxilio es preciso que brote desde lo más íntimo.

Estos leprosos, para volver a la ciudad, tienen que cumplir un aspecto legal “recibir el alta médica”. Pero todo no se resuelve con un papel; es preciso vivir un compromiso hacia los demás por el agradecimiento, que nos permite despertar a la alegría.

Sólo vuelve uno para agradecer a Jesús; los demás también quedaron curados físicamente; pero por rehuir el encuentro personal con Cristo, siguen con su herida afectiva, incapaces de ayudar a otros. Reconocer la obra de Dios en nuestra historia nos permite vivir con confianza y libertad.

Oración: ¡Señor, sana mi corazón y dame la alegría de tu amistad!

Contemplación: 

  • Busco resultados rápidos, pero sin solucionar las causas de las dificultades.

  • «Yo te llamo a sanar el corazón, que te permite el encuentro con los otros».

  • Quiero seguirte y vivir en tu Amistad.