Señor, sana mi corazón y haz que se implique en la entrega

13 junio, 2025

Meditación:

Jesús nos está hablando de la dignidad de cada persona. No podemos utilizar a nadie para nuestro provecho. Lo que se dice al varón sobre la mujer, se aplica también a la mujer respecto al varón. Dios nos ha creado a su imagen y semejanza; pero varones y mujeres diferentes. Pero llamados al encuentro.

El desorden afectivo arranca en el corazón; es preciso estar atentos a los sentimientos y pensamientos que generamos en nuestro interior, pues después nos llevan a actuar de una determinada forma. En cada encuentro con Dios y con los otros, necesitamos implicar el corazón, pero para entregarnos al servicio de los demás

Las diferencias nos hablan de la necesidad de salir de nosotros mismos y considerar el valor del otro con una actitud de respeto. Cuando sentimos que nos inclinamos hacia la manipulación o posesión, es preciso sanar la herida de nuestro corazón y  corregir las causas que nos inducen a esto.

Oración: Señor, sana mi corazón y haz que se implique en la entrega.

Contemplación: 

  • Agradecemos la belleza que has puesto en cada persona…

  • «Yo te enseño a entregarte y a recibir al otro…».

  • Quiero valorar y dar gracias por la vida de los demás.