Señor, tengo sed de tu Amistad

18 abril, 2025

Meditación:

Jesús en la Cruz fisiológicamente seguramente tiene sed. Pero sobre todo tiene sed de nuestra amistad, de corazones que se abran para que reciban su Amor. Él ha venido para nuestra salvación, pero necesitamos responder para acoger el don de su Vida. Quiere establecer un vínculo indestructible con nuestro corazón para que vivamos la perfecta unidad y comunicarnos la gracia divina.

A Jesús le ofrecen vinagre; Él que nos da el “vino nuevo” recibe nuestra ingratitud y nos prepara la fiesta en el banquete celestial. Él nos llama a trabajar en su viña, pues somos de su familia y quiere injertarnos para que demos frutos buenos.

Al recibir el vinagre, nuestros pecados, se siente en paz y gozoso de hacer la voluntad del Padre que lo ha enviado para nuestra salvación. Por eso ahora, le entrega al Padre todo su ser como Dios y como Hombre, llevándonos a todos como el trofeo de su triunfo.

Oración: Señor, tengo sed de tu amistad, quiero vivir en tu Corazón.

Contemplación: 

  • Tú abres el Corazón y yo te doy mis pecados, necesito que me transformes.

  • «Yo Soy tu Hermano, te recibo tal como eres».

  • Quiero nacer de nuevo y vivir de tu amistad.