Señor, unifica mi corazón, haz que sólo sea tuyo

5 julio, 2025

Meditación:

La amistad con Cristo, el vino nuevo, necesita un corazón nuevo. Por esto, nos llama a una constante conversión. No podemos gustar la amistad con Jesús cuando estamos en pecado, aunque Él nos siga amando y buscando. La relación de comunión con Dios compromete todo nuestro ser, todas las acciones, los sentimientos, las relaciones interpersonales que podamos establecer. En todo está la presencia del Espíritu Santo; quienes nos rodean perciben algo diferente en nuestra mirada.

El Reino de Dios, que es el vino nuevo, siempre nos lleva a la alegría, simbolizada en el vino. Pero al igual que el Corazón de Jesús es el receptáculo de la santidad y el amor, así nosotros somos la sede de su bondad, de su verdad y belleza.

La vida con Cristo nos pide un cambio de actitud, que unifiquemos el corazón, que sólo lo orientemos hacia Él. Sólo entonces podemos gustar su paz y alegría. Las cosas inconexas, mezclado el bien y el mal, no nos permite vivir en la unidad interior.

Oración: Señor, unifica mi corazón, haz que sólo sea tuyo.

Contemplación: 

  • Hago muchas cosas buenas… pero deliberadamente también hago algo que va contra mi dignidad.

  • «Yo te elijo, pero unifica tu corazón, oriéntalo hacia Mí».

  • Soy tuyo, ayúdame con la fuerza del Espíritu Santo.