Lectura: “Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: «No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco tengáis dos túnicas cada uno…» Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes”. (Lc 7, 2-6)
Meditación:
Anunciar el Reino de Dios, es vivir y proponer el estilo de vida de Jesús, amando a todos y creciendo en fraternidad. Supone dejarnos animar o guiar por el Espíritu. Es un modo de vida espiritual que nos permite vivir como hijos de Dios; se realiza en la cotidianidad, en los pequeños detalles de amor hacia los demás: sirviendo, perdonando, agradeciendo…
Jesús nos alerta de que no confiemos en las cosas o medios materiales; pues con frecuencia nos confunden. El Reino lo anunciamos por la alegría que vivenciamos en la amistad con Cristo. El centro y el contenido del Reino es Cristo, que se nos da en amistad.
El Reino lo podemos vivir todos, no importa la condición social; sólo se necesita humildad para recibir a Cristo, dejando que viva en nosotros y plasmando sus actitudes en las relaciones con los demás y con el Padre.
Oración: ¡Señor, venga a nosotros tu Reino!
Contemplación:
Trato de imponer mi forma de pensar a los demás… estoy en guerra conmigo mismo.
«Yo te llamo para que vivas mi Reino de amor».
Quiero que vivas en mí y elegir a los otros como hermanos.
Acción: Llevar el Reino a los otros.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano